Guía de viaje por Kabul

Kabul, Afghanistan

By the Travel Wiki editorial team

Una ciudad de capas históricas y gran altitud

Kabul se asienta en lo alto de un valle estrecho en el Hindu Kush, a 1.791 metros sobre el nivel del mar, donde tres mil quinientos años de historia se han comprimido en una de las ciudades con mayor dramatismo geográfico de Asia. Antaño conocida como el "París de Asia Central" por los mercaderes cosmopolitas y buscadores que la atravesaron a finales del siglo XX, ha servido como encrucijada entre Estambul, al oeste, y Hanói, al este: un eje estratégico donde la Ruta de la Seda se cruzaba consigo misma. Los barrios más antiguos, especialmente en las zonas de Bala Hisar, Deh Afghanan y Murad Khani, aún serpentean por callejones estrechos donde ese pasado estratificado se manifiesta en cada rincón.

Qué queda por ver

El atractivo de Kabul no reside en la preservación monumental, sino en los fragmentos y las texturas de la supervivencia. La mezquita Shah-Do Shamshira, construida en la década de 1920 durante el reinado de Amanullah Khan, destaca por sus detalles en estuco decorativo de estilo italiano, una especificidad que la distingue de las estructuras vecinas. El santuario Sakhi, adornado con azulejos vidriados al estilo persa neosafávida, exhibe inscripciones de pasajes del Corán y poemas en sus superficies. En el Museo Nacional de Afganistán, a pesar de contar con colecciones mucho más modestas que en décadas anteriores, aún se conservan impresionantes piezas budistas e islámicas de la antigüedad, supervivientes del saqueo ocurrido en los años 90.

Para disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad, se puede recorrer la antigua muralla, que se extiende de oeste a este desde los jardines de Babur durante unos tres kilómetros hasta la fortaleza de Bala Hissar. La muralla se encuentra en un estado relativamente bueno y las vistas que ofrece recompensan el esfuerzo —aunque se recomienda consultar con el personal de los jardines de Babur sobre las condiciones actuales de seguridad antes de partir—. El palacio Darul Aman, construido en 1920 como residencia del rey Amanullah, ha sido restaurado tras sufrir graves daños durante la guerra civil de los noventa. Bagh-e Bala, construido a finales del siglo XIX como palacio de verano para el emir Abdur Rahman, conserva gran parte de su interior original y ha evolucionado hasta convertirse en un parque.

Mercados y vida urbana

El mercado Mandawi sigue siendo el distrito comercial más antiguo y extenso de Kabul; es una densa red de calles, almacenes y mercados mayoristas donde diferentes secciones se especializan en productos específicos. En medio de su caos conviven mercados con carácter propio. El mercado de aves, Ka Faroshi, es un callejón centenario flanqueado por jaulas de aves canoras, pájaros de combate y algún que otro animal; una experiencia visceral del comercio en su forma más tradicional. El mercado de armas exhibe rifles y, curiosamente, máquinas de coser; los vendedores permiten tomar fotografías. Estos no son lugares para el turismo de ocio, sino para presenciar cómo el comercio cotidiano continúa a pie de calle en la ciudad.

Cuándo visitar

La altitud de Kabul conlleva una marcada variación estacional. Los meses de invierno traen nieve a las cumbres circundantes, mientras que la primavera y el otoño ofrecen condiciones más templadas para recorrer la ciudad a pie. El calor del verano puede ser intenso. Considere visitar la zona durante las celebraciones de Eid, cuando la mezquita Id Gah —la segunda más grande de Kabul y considerada la mezquita principal de Afganistán— atrae hasta un millón de personas para rezar. La mezquita fue también el lugar donde Amanullah Khan proclamó la independencia de Afganistán el 19 de agosto de 1919.

Deporte y reunión

El campo deportivo de la escuela secundaria Amani abre al público los martes por la tarde y los viernes, ofreciendo fútbol con jugadores locales afganos y acceso a una pista de atletismo de 400 metros en un entorno comparativamente verde. El Kabul Golf Club, que reabrió en 2004 tras estar cerrado durante veinticinco años, funciona como un campo de nueve hoyos y se promociona como "golf extremo con actitud". El estadio Ghazi, sede del equipo nacional de fútbol afgano, se sitúa cerca de una colina donde cientos de hombres y niños afganos vuelan cometas en los días festivos.

Kabul exige un viajero dispuesto a leer la ciudad como un palimpsesto: reconocer lo que sobrevive no como el pináculo del turismo, sino como testimonio de continuidad a pesar de las rupturas. Los detalles recompensan la atención: el trabajo de estuco en una mezquita construida hace un siglo, el interior restaurado de un palacio o la textura de un mercado donde el comercio fluye como lo ha hecho durante generaciones. Prepárese para recorrer con calma las calles reales de la ciudad en lugar de esperar una experiencia diseñada exclusivamente para el turista.

Sources

  1. Kabul
  2. Wikivoyage: Kabul

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